EL CANTO DE LA PASIÓN

La Ciudad de Chinchilla ha sido a lo largo del tiempo cuna de ricas tradiciones, algunas de las cuales todavía conocemos y podemos disfrutar en distintas épocas del año. Pero son sin duda alguna las que giran en torno a la Semana Santa las que más hondo han calado en las distintas generaciones que han contemplado sus murallas.

En este marco, se encuentra la Pasión Cantada, que durante más de 600 años ha resonado, y resuena cada Viernes Santo, por las calles de Chinchilla.

Se trata de una composición de 30 estrofas, escrita en romance castellano, que desgrana lo acontecido durante aquel trágico 14 de Nisán, primer Viernes Santo de la Historia, desde que el Señor es prendido en el Huerto de Getsemaní hasta que, con la cruz a cuestas, llega al Monte Calvario. Por sus características, los expertos la consideran como el drama litúrgico-pasional en castellano más antiguo conservado en España.


Características musicales

La música de la Pasión de Chinchilla es sobrecogedora. Si bien no se puede precisar su cronología exacta al carecer de documentación al respecto, los expertos afirman que se trata de una composición medieval, surgida en la Chinchilla de los siglos XIII al XV. Las principales características de su música son:

  • Tiene una gran influencia medieval. Está llena de giros modales típicamente medievales y españoles, utilizando la cuarta disminuida
  • Su estilo monódico, a una sola voz, sin armonías
  • El comienzo de cada estrofa es en modo salmódico (sobre una misma nota repetida se introduce un texto explicativo), mientras que los tres siguientes versos son en modo melismático (sobre una sílaba suenan varias notas seguidas y distintas)
  • La narración se caracteriza por la inserción de silencios, que entrecortan las palabras para enfatizar el texto y la melodía. En palabras del profesor José Ferrero “son el verdadero signo de identidad y originalidad de la Pasión”

La pasión estuvo acompañada por instrumentos musicales en su origen. Actualmente, se utilizan dos instrumentos de chirimía, recuperados en el año 1998, que doblan la voz para servir de apoyo melódico. La antigua Capilla de Música de la Iglesia Parroquial contó con cuatro de estos instrumentos desde el siglo XVII.


Texto de la Pasión:


1.Considera, gime y llora,

vierte lágrimas de dolor,

que por Su muerte afrentosa,

padeció tu Redentor.


2.En el huerto le prendieron,

sin piedad le maniataron,

y con júbilo indecible,

a Pilatos le entregaron.


3.Este juez en su pretorio,

a Jesús mandó azotar,

por ver si de aqueste modo,

al pueblo puede aplacar.


4.Tantos azotes le dieron,

obstinados los judíos,

que salían por sus venas,

de sangre copiosos ríos.


5.Azotado y con la caña,

al pueblo le han presentado,

pero todos le censuran,

que no está bien castigado.


6.Por no mandar que muriese,

discurrió Pilatos más.

y le puso en competencia,

a Jesús con Barrabás.


7.¿A cuál queréis de los dos,

que yo sentencie la muerte,

al famoso Barrabás,

o a Jesús el inocente?


Según estudios recientes, esta Pasión tuvo una íntima relación con las órdenes mendicantes que había en la Ciudad, que intervinieron en su difusión. Es por ello que encontramos esta estrofa, que rompe con la línea de la narración, y que alude al fundador de una de estas órdenes: los Franciscanos, haciéndolo co-partícipe e introduciéndolo, como un espectador más, en estos momentos tan trascendentales:


8.Padre mío San Francisco,

ángel de las cinco llagas,

sal y verás a Jesús,

cómo lleva las espaldas.


Tras esta pausa, el Narrador nos reintroduce en la escena:


9.Entonces con gran soberbia,

todos gritan a cuál más,

¡Muera Jesús Nazareno,

quede libre Barrabás!.


10.Temeroso va Pilatos,

de perder con esta gente,

dijo lavando sus manos:

-Muera Jesús el inocente.


11.Con sólo lavar mis manos,

yo me libro ciertamente,

pues conozco está sin culpa,

y que muera injustamente.


A continuación, encontramos otro rasgo que muestra el carácter medieval y juglaresco de esta composición: las Apelaciones o Llamadas de Atención, tan características en obras como el Poema del Mío Cid, y que intentan hacer recapacitar al espectador sobre aquello que se le intenta transmitir:


12.Si medictas tal sentencia,

cristiano con devoción,

es preciso que parta,

de dolor tu corazón.


13.Ya camina el Redentor,

por la calle de Amargura,

con la cruz puesta en los hombros,

con modestia y compostura.


14.El que pisa los palacios,

de la más grande hermosura,

herido y llagado entra,

por la calle de amargura.


Cristo acaba de cargar con su cruz, y al atravesar la Vía Dolorosa, encuentra a una santa mujer, La Verónica, que viene de lavar sus ropas, y al contemplar a aquel hombre, desfigurado y maltratado, se conmueve, y con una toalla inmaculada de las que lleva en sus brazos, limpia Su Rostro. El premio por esta acción, también se recogerá en la composición:


15.Compasiva una mujer,

viendo a Jesús fatigado,

con su propia toca limpia

su rostro tan afeado.


16.Aquel acto fervoroso

bien el Señor le ha pagado,

dejando en su blanco lienzo,

su santo rostro estampado.


San Juan, el discípulo amado, el único que permanece junto al Maestro en su trance, y que por esta razón nos transmite en su Evangelio la narración más completa de lo ocurrido, se apresura a llamar a la que escasas horas después se convertirá también en Madre suya y Madre nuestra, por expreso deseo del Señor:


17.El discípulo querido,

busca a María angustiado,

y con lágrimas le dice:

-Con una cruz va cargado.

Y María, corre al encuentro de su Hijo. No entiende lo que ocurre, pero confía en Dios:


18.Con esta triste noticia,

ya camina presurosa,

la madre del mejor hijo,

toda turbada y llorosa.


19.En la calle de Amargura,

se encontraron hijo y madre,

y abrazados estuvieron,

orando el Eterno Padre.


20.-Adiós madre- dice el hijo.

-Adiós rostro soberano,

que voy a morir muy pronto,

por todo el linaje humano.


21.En tan triste despedida,

hermanos míos cofrades,

contemplad cómo estarían

madre e hijo entre pesares.


22.Siento tu muerte hijo mío,

como madre, mas con todo,

la voluntad de Dios Padre,

se cumple ce cualquier modo.


En estos momentos, aparece una segunda estrofa aludiendo a las órdenes mendicantes, en este caso, la que más influencia tuvo en la sociedad chinchillana: los Dominicos.


23.Madre nuestra del Rosario,

sal y verás a Jesús,

que en sus lastimados hombros,

lleva una pesada cruz.


24.María sufriendo así,

dolores tan sin medida,

nos dice como se sufren

los trabajos de esta vida:


25.-Con la cruz y los cordeles,

moribundo a mi hijo veo,

y aquel pueblo le concede

por alivio un cirineo.


26.Observad, ¡oh, pecadores!,

abstinencia en el pecar,

porque será lo más propio,

que mis llagas puedan dar.


27.Compasivas las hebreas

prorrumpen en vivo llanto

al ver un hombre bueno,

que padece y sufre tanto.


28.-Llorad -dijo el Redentor-

mujeres vuestros pecados,

que merecen más el llanto,

que mis hombros lastimados.


29.Ya llegó al monte calvario

aquel inocente ser

y le dan para su alivio

vino mezclado con hiel.


Concluye la Pasión con una última estrofa, a modo de proverbio, que recoge el momento en que el Señor muere en la cruz; y el efecto que su meditación debe producir al espectador:


30.El infierno todo tiembla,

se llena de confusión.

Es vencido por el alma

quien medicta la Pasión.


Cada Viernes Santo, las calles chinchillanas se llenan con la plasticidad de las imágenes procesionales, y también con la música. Una música peculiar, desgarradora, con un mensaje y una finalidad claros, que nos impulsan a meditar acerca de lo que vemos y oímos, y con unos rasgos que nos trasladan en el espacio y en el tiempo. Tradición, devoción y religiosidad, se unen para invitarnos a acompañar al Nazareno en Su camino, a través de la rica cultura de esta Jerusalén castellana: Chinchilla de Montearagón.


Bibliografía existente sobre el Canto de la Pasión de Chinchilla:

  • La Pasión Cantada en la Ciudad de Chinchilla: Historia, tradición y cumbre de la religiosidad popular. Alcázar Ortega, M. Actas del I Congreso Nacional de Cabildos, Cofradías y Hermandades. Cieza, 1996
  • Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Las Cruces y Santísima Virgen del Rosario. Acercamiento Histórico: 1609-2009. Ed. Cofradía de N.P.J.N. 2004
  • Música Medieval Albacetense. López Ferrero, J. ed. La Siesta del Lobo. 2003
  • La Pasión Cantada de Chinchilla de Montearagón. Anónimo del siglo XV. López Ferrero, J. Ed. Nausicaa, 2008
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